VENTAJAS DE COMER LEGUMBRES

Blanca Villarreal | Juventud Presidente

Las legumbres son uno de los tipos de alimentos más nutritivos que existen. Especialmente valorado en dietas sin carne por su gran aporte de proteínas, las lentejas, garbanzos y frijoles o porotos de todo tipo nos otorgan numerosos aportes nutricionales. Ahora, veamos cuáles son los beneficios de comer legumbres.

legumbres

Aportes nutricionales de las legumbres

Las legumbres (frijoles, garbanzos, lentejas, habas) son una fuente de proteínas y nutrientes muy completa, muy importantes en nuestra dieta por su gran versatilidad en sus modos de preparación y por sus propiedades nutricionales.

Los frijoles o porotos (negros, blancos, rojos) tienen un alto contenido de fibra y vitaminas como B12, B6 y vitamina A y son especialmente ricos en vitamina C. También nos aportan minerales fundamentales para la salud como zinc, potasio y hierro.

Las lentejas aportan carbohidratos complejos, que ayudan a mantener estables los niveles de azúcar en sangre; además tienen altísimos niveles de hierro y de ácido fólico, por lo que son especialmente útiles para ser consumidos en caso de anemia.

Ayudan al control de peso

El contenido de fibra soluble en las legumbres enlentece la digestión y ayuda a sentirse satisfecho durante más tiempo.

Aumentan los niveles de hierro en el organismo

La vitamina C es un elemento que ayuda a fijar el hierro en el cuerpo. Las legumbres, al tener hierro y vitamina C simultánemente, son una opción ideal en casos de anemia ferropénica por deficiencia de hierro.

Aumento de la actividad enzimática

Las legumbres aportan cantidades significativas de cobre. Este mineral estimula la actividad de las enzimas en el organismo, fundamentales para procesos como la digestión, la pigmentación de la piel y la conectividad de los tejidos.

Control de la tensión arterial

Tener niveles adecuados de proteína y de fibra soluble en el organismo es uno de los factores que ayudan a prevenir la hipertensión. Por ello, las legumbres son muy eficaces en el control de la presión sanguínea, dado el alto aporte de estos elementos. 

Prevención de defectos congénitos

Las mujeres embarazadas deben consumir niveles adecuados de ácido fólico durante el primer trimestre del embarazo para prevenir defectos en la formación del tubo neural. Las legumbres aportan elevados niveles de ácido fólico, por ejemplo: una taza de lentejas otorga el 90 por ciento de la cantidad diaria de ácido fólico recomendada.